FEDERACIÓN DE ASOC. VECINALES AL-ZAHARA Asociaciones Córdoba Córdoba
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Regreso a la dura realidad

La nueva regulación de actividades recreativas aprobada por la Junta es una bomba de relojería

30/08/2018

Terminan para muchos las vacaciones de verano, que en los últimos años adoptan mil combinaciones, en tiempo y forma, según el perfil social y económico de cada uno: con suerte un viaje al extranjero, una semanita o dos en la playa, alguna en el pueblo, y el resto en Córdoba. En esos días, siempre tan cortos, intentamos vivir intensamente, desconectar del trabajo y evitar cualquier contacto con la realidad excepción hecha de algún periódico, que suele formar parte del paisaje humano junto a la sombrilla, los libros, el café, la cerveza, el tinto de verano, la tortilla y el móvil.

Tenemos un código genético diferente, vivimos al límite, nos corre el sol por la sangre, hacemos chistes hasta en los funerales. Es cuestión de actitud, de cultura, de posicionamiento existencial, de puros goce y sibaritismo, potenciados hace años desde todos los ángulos como una filosofía imprescindible de vida, como un carpe diem vital para favorecer el consumo, reactivar nuestra inestable economía y mantenernos en primera línea del codiciado escaparate del mundo.

De ahí quizás que nuestras autoridades no paren de abrir la mano en lo que se refiere a las concesiones al sector hostelero, en beneficio de quienes han adoptado a rajatabla la filosofía anterior, y en perjuicio del ciudadano de a pie, de ese que tiene que acostarse a las once de la noche porque se levanta a las seis de la mañana, y necesita unas horas de sueño que con frecuencia le son robadas sin consideración y desde la más absoluta impunidad.

Nuestros cascos históricos están ya tan invadidos por las terrazas y los locales de ocio, que personalmente entendería una ley destinada a limitarlos, pero nunca a darles alas, y mucho menos a ampliar su horario y permitirles que incorporen música y actuaciones en directo, otorgándoles así una peligrosísima carta blanca. ¿Dónde quedan los derechos de quienes quieren o necesitan hacer una vida normal? ¿Quién les protege a ellos? ¿Ha probado cualquiera de los políticos participantes en la elaboración de tan agresivo y pernicioso reglamento lo que se siente cuando tu intimidad, tus días y tus noches, se ven invadidas por la multitud y el ruido? Tal vez no supieran que ya en 2016 los Defensores del Pueblo españoles en su conjunto denunciaron las agresiones acústicas como un problema gravísimo de salud colectiva.

¿Dónde queda la Directiva Europea del Ruido? ¿Dónde la Constitución y el Estatuto de Andalucía? ¿Qué ocurre con los ancianos, los niños y los enfermos? Por más que la principal industria andaluza sea la del turismo, y de su mano la hostelera, sostén económico presunto de partidos y políticos, ciudadanos somos todos, y los derechos propios empiezan siempre donde terminan los ajenos.

Confío en que por una vez nuestro Ayuntamiento, que ha fracasado hasta el momento en sus intentos de resolver el problema, demuestre que está de parte de la gente y ponga pie en pared a tamaño despropósito. PARA LEER NOTICIA COMPLETA HACER CLICK AQUÍ. PUBLICADO POR DESIDERIO VAQUERIZO (Catedrático de Arqueología de la UCO) EN EL DIARIO CÓRDOBA EL 30/08/2018.