FEDERACIÓN DE ASOC. VECINALES AL-ZAHARA Asociaciones Córdoba Córdoba
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«Tener un techo te cambia la vida»

04/01/2019

Después de pasar ocho años viviendo en la calle, Antonio cumple este mes de enero su primer año en un piso de ‘Housing First’, el programa que busca la integración social de personas sin hogar dándoles dignidad y confianza para volver a encontrar su camino

A Antonio, la vida no se lo ha puesto fácil. Escayolista y alicatador de profesión, trabajó duro varias décadas en la construcción aunque, como muchos otros albañiles, apenas haya cotizado a la Seguridad Social.

Su vida se truncó cuando se divorció y dejó su trabajo en Sevilla para volver a Córdoba a casa de sus padres. «Me fui con mi madre, pero cuando llegué me di cuenta de que mi hermano, que ahora está en la cárcel, era quien mandaba y por no matarme con él me fui a la calle». De eso hace ocho o nueve años. «Decidí irme a Huelva, y luego a Cádiz, buscando trabajo he dado un par de vueltas a España, en la fruta, en la obra, con manteros, he hecho de todo para sobrevivir, hasta robar para comer cuando no me ha quedado más remedio», explica sincero.

Harto de deambular de un sitio a otro sin rumbo fijo, volvió a Córdoba hace un par de años y pasó unos meses en el albergue municipal. «En la calle hay más buena gente que mala, por suerte», dice convencido. La oscuridad que veía al mirar al futuro lo llevó a engancharse al Trankimazín y al alcohol. «Nunca he probado otras drogas, las pastillas empecé a tomarlas para dormir hasta que no fui capaz de dejarlo». En el centro de la asociación Adeat le ayudaron a desengancharse en un proceso doloroso para el cuerpo y el alma que acabó liberándolo.

Un día se apuntó al programa de Housing First, que proporciona vivienda sin condiciones a personas sin hogar, y después se olvidó de ello. «Yo vivía en la orilla del río, junto al asentamiento rumano, en un chabolo hecho de tablas y puertas viejas donde pasabas las noches en vela temblando de frío cuando llegaba el invierno», afirma, «o chorreando cuando llovía, en el suelo, siempre con un ojo abierto porque te pueden robar o matar, con un pincho escondido, eso no se lo deseo a nadie; tener un techo te cambia la vida y no lo sabes bien hasta que dejas de tenerlo». PARA LEER NOTICIA COMPLETA HACER CLICK AQUÍ. PUBLICADO POR ARACELI R. ARJONA EN DIARIO CÓRDBA EL 02/01/2019.